Todo listo en Barcelona para vencer al Werder Bremen

En efecto, como si se tratase de la visita del eterno rival recibirá la afición culé al club alemán en el encuentro más dramático de lo que se lleva de temporada para el equipo azulgrana. Y es que hay mucho en juego: el Barça está obligado a ganar a los germanos si pretende acceder a los octavos de final de la gran competición. Es por eso que desde el puente de mando barcelonista ya se están dando las órdenes pertinentes para que el coliseo barcelonista (que en 2007 cumplirá 50 años desde que fue inaugurado) se convierta en una suerte de encerrona para el conjunto teutón, a quien un empate le serviría para clasificarse, junto al Chelsea, eliminando así al equipo de Ronaldinho. Sería una catástrofe en clave culé que Joan Laporta y su directiva quieren evitar sea como sea.
Por ello, el estadio entero se agitará, se llenará de banderas y pancartas, y ya se habla incluso de un mosaico. Los altavoces se pondrán al límite del audímetro y el Werder será recibido con una bronca comparable a la que se le dedica al odiado Mourinho cuando aparece con su Chelsea, a quien se considera culpable de la situación.
Podemos confirmar que no quedará libre ni una de las 98.200 plazas del recinto porque, además del morbo intrínseco al partido, hay un factor de calendario que favorece el lleno: el encuentro se juega la noche previa al largo puente de la Constitución.
"Ahora jugaremos otra final en el Camp Nou, que estará a reventar. Con su apoyo, seguro que nos clasificamos", admitió Iniesta, que está en un gran estado de forma y que marcó el 0-2. "Creo que necesitamos un Camp Nou lleno", le apoyó Giuly, que abrió el marcador en Bulgaria. "Contra el Werder necesitaremos más ritmo de juego por nuestra parte y que nuestra afición nos empuje desde las tribunas".