Agónico empate ante el Werder Bremen

En efecto, el tremendo arranque de los locales sorprendió a propios y extraños. Los de Schaaf salieron a por todas, dispuestos a superar a un campeón de Europa que nunca estuvo cómodo sobre el campo de juego del Weserstadion.
Un par de intentos de Hunt y Frings en los primeros compases hicieron presagiar una noche complicada para el meta Valdés, como así fue. El meta catalán tuvo que emplearse a fondo para evitar el tanto alemán en una primera parte en la que Ronaldinho estuvo desaparecido y Andrés Iniesta, que salió de titular, no fue el revulsivo de siempre.
Podemos decir que el Barcelona no había funcionado en la primera mitad, pero Rijkaard no quiso mover ficha y mantuvo el mismo once a la vuelta de vestuarios. El Werder Bremen, que había visto al campeón menos fiero de lo previsto, se lanzó al ataque y forzó el tanto en propia puerta de Puyol, con la colaboración del hasta entonces impecable Valdés.
La lesión de Samuel Eto'o hizo reaccionar a Rijkaard, que por fin hizo cambios dando entrada a Gudjohnsen por el camerunés y a Messi por Giuly. El delantero argentino tardó poco en poner a prueba al arquero alemán y logró el empate en el último minuto tras una gran jugada con el mediocampista Deco.